Review of Merazonia Wildlife Rescue and Rehabilitation Center by Mariilina Raices

Freedom experience

Vivir en Merazonia no es fácil, no es ir a un zoológico o a un campamento. Es vivir en comunidad con la naturaleza, es ser parte con todo, cuerpo y alma, del mundo que te rodea. Es descubrir ese lado salvaje que todos tenemos dentro y que muchos fuimos perdiendo por vivir en las grandes ciudades. Es reencontrarse con uno mismo y redescubrirse.

En cuestiones organizativas, Frank y Louisa manejan el trabajo en Merazonia de una manera increíble, tanto ellos como el resto de los encargados y voluntarios trabajan en completa armonia y con normas muy estipuladas para poder mantener el orden y la convivencia. Si bien no hay luz electrica, eso no afecta a la calidad de vida en el día a día, hay agua potable, la comida nunca escasea y siempre es de buena calidad, y los ingeniosos sanitarios y duchas hacen que la vida diaria sea completamente llevadera.

La desconexión obligada al no tener luz ni internet, provoca que te conectes con vos mismo y con las personas y los animales a tu alrededor. Las personas que he conocido en Merazonia van a quedar por siempre guardados en mi corazón, junto con el verde, el olor a lluvia y a la mirada de los monos.

Gracias por permitirme ser parte de esto, por llevarme a conocer mis limites, por el amor hacia cada cosa que viva y respire. Ansío el momento de volver a Merazonia.



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Living in Merazonia is not easy, is not like going to a zoo or camping. It´s living in community with nature, being part with your body and soul of the world that surrounds you. It's discover that wild side that we all have inside and many of us lost it by living in big cities.

In organizational matters, Frank and Louisa manage Merazonia incredibly fine. With the rest of the managers and volunteers, they all work in complete harmony and with very stipulated rules in order to keep the "family life". Even when there is no electricity, that doesn´t affect the quality of life: there is drinking water, food is never scarce and is always of good quality (I miss the fruit so much!!), and the ingenious toilets and showers make daily life completely bearable.

The forced disconnection (without light or internet), force you to connect with yourself and the people and animals around you. The people that I´ve met in Merazonia will be forever in my heart, along with the green landscape, the smell of rain and the deep look of the monkeys.

Thank you for giving me the opportunity to be part of this, for pushing me to my own limits and for the love towards everything that lives and breathes. I look forward to returning to Merazonia.




Marilina
on 18/12/2017